En 2023 el impago ha seguido siendo un fenómeno presente en Ceuta, donde los inquilinos dejaron a deber a sus arrendadores 5.511,86 euros de media. Esta cantidad supone un incremento negativo de un -0,43% respecto a la deuda contraída el año anterior. “ Muchas familias gastaron sus ahorros en los últimos años debido a la pandemia y al aumento de precios derivado de la guerra de Ucrania y ahora tienen dificultades para hacer frente a cualquier gasto imprevisto”, explica Sergio Cardona, responsable de estudios de la Fundación.
