Queda claro que el melón una vez abierto es difícil de recomponer en su forma original y eso es lo que pasa con el Puerto de Ceuta. Al frente de su autoridad llegó un persona con ganas de trabajar por que las cosas funcionasen y además lo hicieran de forma correcta y es justamente en ese momento cuando empiezan los problemas, pues había innumerables personas que durante años se han creído los dueños y señores de todo lo que ahí se cocía, encontrándose de pronto con la cruda realidad de que tenían al frente a un nuevo Presidente cuya única misión era la de dinamizar y crear riqueza para todos los ceutíes y no, como hasta su llegada se venía haciendo, para unos pocos.
