Cada 8 de marzo celebramos la alianza entre mujeres para defender nuestros derechos conquistados. Fue la unión de muchas mujeres en el mundo, la que consiguió grandes victorias para todas nosotras y nos trajo derechos que poseemos hoy.
Cada 8 de marzo celebramos la alianza entre mujeres para defender nuestros derechos conquistados. Fue la unión de muchas mujeres en el mundo, la que consiguió grandes victorias para todas nosotras y nos trajo derechos que poseemos hoy.
En este 8 de marzo, con motivo del Día Internacional de la Mujer, el Colegio Oficial de Psicología de Ceuta desea trasladar su total compromiso para desterrar la histórica desigualdad de género entre hombres y mujeres que, a pesar de los avances conseguidos, continúa siendo patente. Una desigualdad que tiene su manifestación más extrema en la violencia y asesinatos contra las mujeres, que desde esta corporación condenamos, a la vez que trasladamos nuestra solidaridad y afecto a todas las víctimas que padecen esta lacra y a sus personas allegadas.
Las declaraciones de Carlos Rontomé, coordinador de campaña del Partido Popular en Ceuta, pecan de la arrogancia característica de quien se considera por encima de las demás opciones políticas simplemente por estar, de momento, en el poder.
El Partido Popular del Sr. Vivas, se ha caracterizado durante todos estos años por “escurrir el bulto” y desatender los problemas más prioritarios y complejos de la ciudad.
Jorge Bucay escribió que “Hoy, a mí lo que más me preocupa, por encima de la situación económica, es la violencia. La violencia en todas sus manifestaciones, desde la guerra a la intolerancia”. Y ciertamente vivimos en un contexto inmerso en la intolerancia. Desde hace lustros, se ha asociado la intolerancia a una ideología política y, parece ser, todo lo que sea una manifestación contra esa ideología es una manifestación contra la intolerancia, aunque sea mediante el ejercicio más extremo de la propia intolerancia. Esta paradoja se puede, obviamente, contextualizar dentro del marco sociopolítico actual y su devenir histórico, Pero sería incongruente y políticamente irresponsable limitarlo ahí.