"Más de 300 alumnos y alumnas de nuestra Ciudad, que venían comiendo en los comedores de los colegios públicos, perderán esta asistencia a pesar de que sigan necesitándolo. Este hecho, resulta absolutamente inadmisible en la “Ciudad de la pobreza”, basta recordar que recibimos más de un millón de euros del estado para atender a la “pobreza infantil”, ¿qué hacen con ese dinero?".
