Siempre he presumido que en Ceuta no había plaza de toros y que no se celebraban corridas. Y lo comparaba con mi ciudad natal, con Melilla. Y también recuerdo que quisimos ir más allá, así que en el 2015 incluimos una enmienda en el Reglamento de Protección Animal para que nunca trajeran, por ejemplo, circos con animales. Ahora hemos dado pasos hacia atrás. Hemos empeorado como sociedad.
