Son muchos los factores que hacen de enero uno de los meses más difíciles del calendario: los kilos de más, la cuesta de enero, la vuelta a la rutina, el cumplimiento de los nuevos propósitos…, pero este año a esta situación se le suma la carga emocional de aquellos que no han podido compartir estas fechas tan especiales con los suyos, especialmente después de un año tan particularmente complicado. Pasadas las celebraciones navideñas con los regalos, los gastos, los abusos y toda una montaña rusa de emociones nos encontramos exhaustos ante el comienzo de un nuevo año repleto de incertidumbres, en gran parte provocadas por la situación que seguimos atravesando debido a la Covid-19.