Ceuta ha recordado este viernes, un año más, la figura de Antonio Sánchez Prados, alcalde republicano de la ciudad fusilado el 5 de septiembre de 1936 en la Almadraba. Ocho décadas después de aquel episodio, su memoria sigue viva en la ciudad como símbolo de los horrores de la Guerra Civil y de la sinrazón que marcó una etapa de confrontación fratricida.