El 16 y 17 de octubre se conmemoran, respectivamente, los Días de la Alimentación y de la Erradicación de la Pobreza, dos jornadas en las que parte del mundo vuelve sus ojos hacia los más desfavorecidos y en las que Manos Unidas denuncia un drama que no solo es una cuestión de carencia sino el fruto de un injusticia arraigada y aceptada que hace mella en las vidas de millones de personas en todo el mundo.