2025 ha sido un año marcado por profundas transformaciones en el panorama financiero con hitos como la nueva política arancelaria de Donald Trump, la OPA del BBVA sobre el Banco Sabadell y el repunte de fraudes sin control. Sin embargo, uno de los cambios más relevantes ha sido el inicio de la adopción de la Inteligencia Artificial en la gestión financiera, un proceso que comenzó a acelerarse en 2025 y que se espera que sea clave para la estrategia de tesorería en 2026.