Tanto el diputado Javier Celaya como los senadores Cristina Díaz y Abdelhakim Abdeselam consideran que el balance presentado por la Delegación del Gobierno en Ceuta es un ejercicio de propaganda que ignora la gravedad de los problemas estructurales que sigue sufriendo la ciudad, y que además pretende eludir responsabilidades que sí son competencia directa del Gobierno de España.