De risa o de tomadura de pelo, así podría catalogarse cada manifestación que desde el Gobierno se realiza en relación a la Relación de Puestos de Trabajo (RPT). Esta relación debería tenerla la administración local desde hace años, y sin embargo vive en esa ilegalidad desde entonces. Pero lo peor no es eso, sino la desidia mostrada por el Gobierno para lograr avanzar en la consecución de la RPT, una desidia que ha contado con la connivencia de algunos sindicatos, que han participado de esa farsa haciendo como los que se enfadaban por no conseguir avanzar en este asunto pero porque realmente a ellos no les interesa mucho o nada ya que se acabarían muchos chollos.