El continuo ninguneo de Marruecos a España y la falta de respuesta de nuestro gobierno es una cuestión que evidencia la falta de contundencia de un Ejecutivo liderado por Pedro Sánchez, que prefiere agachar la cabeza ante el abusón antes que darle dos tortas bien dadas, dejarle las cosas claras y quitarle las tonterías de una vez por todas.