Nuestra ciudad amanecía ayer siendo noticia de todos los medios de comunicación nacionales y no, precisamente, por algo positivo: un nuevo asalto masivo de inmigrantes subsaharianos.
Nuestra ciudad amanecía ayer siendo noticia de todos los medios de comunicación nacionales y no, precisamente, por algo positivo: un nuevo asalto masivo de inmigrantes subsaharianos.
La presencia en nuestra ciudad de decenas de menores marroquíes no acompañados, los que se conocen como MENA, suponen un problema añadido para la inseguridad ciudadana que se vive en Ceuta, digan lo que digan las autoridades o cantamañanas que tratan de disimular esta cuestión, pese a ser menores.
En las últimas semanas se están viviendo en nuestra ciudad varios episodios de sucesos que, cuanto menos, están inquietando mucho a la ciudadanía.
En los últimos días han sido muchos los lectores que han denunciado a este periódico la imposibilidad de que en Ceuta se pueda ver un musical o una obra en condiciones debido a que la venta de entradas no dura ni una mañana.
Nuestra ciudad lleva ya varios años sin una conexión aérea que nos una con Algeciras o Málaga, desde la decisión de Inaer de abandonar este servicio y del desastre que supuso la entrada en la misma de Cathelicopters, que menos mal que únicamente duró un suspiro.